
El régimen comunista chino ha enviado a 'campos de reeducación' (campos de trabajo forzado) a tres campesinos que tenían Biblias en su poder, en el marco de la campaña contra las organizaciones religiosas ilegales.
La operación tuvo lugar el pasado 27 de abril, y se saldó con la detención de Li Hualiang, Wu Zhengxin y Wu Xinhua, pero sólo el pasado 26 de septiembre fueron informados sus vecinos de que se encontraban confinados sin juicio en un campo de trabajo, para un periodo de 18 meses. El hecho acaba de conocerse en el mundo occidental.
Otras campañas similares han tenido lugar recientemente en las provincias de Hebei (norte) y Zhejiang y Jiangsu (este). En esta última provincia, una veintena de cristianos que se negaban a ser 'reeducados' fueron enviados también a un campo de trabajo forzoso.
China autoriza la práctica de las religiones cristiana (católica y protestante) y musulmana, además del budismo y el taoísmo, pero sólo en el marco de asociaciones patrióticas controladas por el régimen. Las que no aceptan este control son declaradas ilegales y perseguidas.
Fuente: Europa Press. Redacción: ACPress.net.