
Addis-Abeba, 21-4-2003 (Infoglobal/
ICPress).- En los meses de febrero y marzo de 2003, las fuerzas de seguridad de este Estado africano -dominado por los ortodoxos- han encarcelado, maltratado y amenazado de muerte a 170 evangélicos. La policía interrumpió cuatro cultos dominicales y una ceremonia nupcial para llevarse presos a hombres, mujeres y niños. La acusación que pesa sobre ellos es de “practicar una nueva religión” según términos empleados por el Gobierno.
=== Eritrea se independizó de Etiopía en 1993. Alrededor de un 50% de la población son musulmanes. Los cristianos llegan a un porcentaje bastante similar, dominados por la Iglesia Ortodoxa con un 40% del total de los cristianos. Los protestantes forman el 15% (según estadísticas aproximadas del año 1993).
=== En los meses de febrero y marzo de 2003, las fuerzas de seguridad de este Estado africano han encarcelado, maltratado y amenazado de muerte a 170 evangélicos. La policía interrumpió cuatro cultos dominicales y una ceremonia nupcial para llevarse presos a hombres, mujeres y niños. La acusación que pesa sobre ellos es de “practicar una nueva religión” según términos empleados por el Gobierno.
=== Estos creyentes han tenido que soportar durante una o dos semanas sofocantes celdas (algunas de ellas fueron improvisadas en container sin ventanas) por no aceptar renegar de su fe cristiana (protestante) y volver a la doctrina ortodoxa, la cual es la que predomina históricamente en esta región. Según testimonios de los propios creyentes, un pastor fue públicamente torturado y humillado. Este ministro del evangelio, cojo desde su infancia, tuvo que andar descalzo sobre piedras puntiagudas durante una media hora.
=== Los familiares de los presos pudieron liberarlos tras pagar una fianza, pero tuvieron que firmar un documento declarando que estos pudieran ser ejecutados si fuesen sorprendidos en encuentros públicos o privados de más de tres personas.
=== En este mismo país se sabe que unos 74 soldados nacionales que pertenecen a varias iglesias pentecostales están encarcelados en una cárcel militar desde hace más de un año. Ellos también se niegan a renunciar a su fe por abrazar nuevamente la religión ortodoxa.
(Fuente: InfoGlobal,Portes Ouvertes/ Redacción:
ICPress)